martes, 12 de marzo de 2013
Rainy day
No había tenido un buen día, y lo único que me apetecía era encerrarme en mi cuarto, distraerme con algo que me evadiera de todo, tener algo de tranquilidad.
El cielo negro y encapotado por las nubes que anunciaban tormenta parecía asustar a las personas de mi al rededor. Sólo bastaron unas pocas gotas para hacer que todos aquellos individuos corrieran en busca de refugio. Yo, en cambio, no cambié de dirección en busca de cobijo, ni aceleré el paso. Las calles empezaban a vaciarse y a mí todavía me quedaban diez minutos andando para llegar a mi destino. Fue cuando empezó a diluviar cuando las calles se quedaron desérticas. Mi pelo empapado se pegaba a mi cara, y notaba algunas gotas introducirse dentro de mi abrigo, pero por alguna razón no me molestaba. De hecho, me gustaba, y no pude evitar levantar la cabeza y dejar que las frías gotas de agua golpearan en mi rostro. Abrí los ojos un momento y me dí cuenta de algo: no había nadie, todo estaba... tranquilo. ¿Tranquilidad? justo lo que había estado deseando tener en todo el día. No pude más que pensar 'gracias lluvia'.
Y por un momento me sentí afortunada por poder gozar de una sensación nueva. Andar bajo la lluvia era increíble. Y pensé en todas aquellas pobres personas que nunca se pararían bajo una tormenta para disfrutarla. Y pensé en todas las cosas que nos perdemos, y todas las oportunidades que dejamos pasar. Y descubrí que no hay que ir con tanta prisa, hay que disfrutar el momento.
# My theory isn't perfect but it's close
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