No tengas miedo a querer de nuevo, no todas somos tan caóticas como yo. Sabes que siempre te desearé lo mejor, lo mereces.
El problema es que mi cabeza siempre ha estado corrupta y tu has sido demasiado bueno. ¡Y qué valiente! No debe ser fácil enamorarse de una mente desequilibrada.
Tranquilo que estas son las últimas palabras que te dedico.
Fin de nuestra historia.